Vanesa Martín
A, Am, B, Bm, D, E, Gbm
Mira a un lado por si encuentro la complícita en tus ojos por si acaso me
haces algún gesto y noto que de nuevo ganamos confianza
Tomo aire para hablarte muy bajito cuando llegues a mi hombro, demasiada
tempestad para un viaje, mírame pero no digas nada.
No sé en qué momento me alejé de ti, ni cuándo nos giramos para ser.
El caso es que ahora somos dos extraños en el bar del desengaño y nos falta hasta la
sed.
lo resolvemos, como hacemos un ovillo con todo lo que sabemos, no me guardes en cajones
lo que se merece incendios y me lleves la contraria con recelos y conciencia.
Como lo rescatamos, encontremos el sentido de lo que nos ha pasado, tantas veces repetimos
Lo que ahora ni nombramos
Qué difícil tanta vuelta
Ya sabemos
Cómo es aquello de cambiar el rumbo
Simulamos y ponemos mil alertas
Cuando alguno de los dos se ronda
No sé en qué momento se alejó de mí
ni cuándo nos giramos para ser.
El caso es que ahora somos dos extraños
en el bar del desengaño
y nos falta hasta la sed.
¿Cómo lo resolvemos?
¿Cómo hacemos un ovillo con todo lo que sabemos?
No me guardes en cajones lo que se merece incendios,
ni me lleves la contraria
con recelo, sin conciencia.
Y llegas levantando polvo, castigándome las ganas,
que ha sido de la prisa, de sábanas gastadas.
Gritamos y gritamos, sin llegar a decir más nada.
¿Cómo lo resolvemos?
¿Cómo hacemos un ovillo con todo lo que sabemos?
No me guardes en cajones lo que se merece incendios
ni me lleves la contraria con recelos y conciencia.
¿Cómo lo rescatamos?
Encontremos el sentido de lo que nos ha pasado.
¿Cuántas veces repetimos lo que ahora ni nombramos?
Qué difícil tanta vuelta.
¿Cómo lo resolvemos?