Erick Sanchez
C, Cm, Dm, F, Fm, G, Gm
Dicen que los cuervos se lo están pasando bien, y voy huyendo conmigo antes de que cuente diez,
porque acabo de llegar, y aunque estoy sordo de un pie, no lo puedo evitar, me equivocaría otra vez,
cantando como un fitipaldí entre la espada y la pared.
Volveré al espanto y tendré un buen castigo, enamorarme de la luna si me enseña el ombligo,
Y de tarde o temprano al monte de los aullidos dibujando garabatos de nosotros mismos
Empezaré por el tejado, la casa que ahora construimos
Veo el ojo que me mira donde todo empieza
Cuando las palabras arden habrá pasado la tristeza
En el barro he acabado como un pollo sin cabeza
Corazón oxidado busca la noche perfecta
Y viene y va como la suerte con sus ojos de serpiente
Y viene y va como la suerte, con sus ojos de serpiente