Anselmo Guerra
Ab, Cm, Eb, G, Gm
Buscando la manera de ser trascendental, fui olvidando dónde está la verdad.
Creyendo que mi gesto daba felicidad, no estuve atento ni te supe cuidar.
Y dando por sentado que yo siempre iba a ganar, perdí el tesoro más valioso que se pueda imaginar.
Ya está, no hay más, no me pienso lamentar porque la vida cada día me da la oportunidad
de empezar a valorar cualquier detalle es un milagro que germina y nos enseña a mejorar.
Ya está, no hay más, no me pienso lamentar porque la vida cada día me da la oportunidad.